LA BENDICIÓN DE DIOS

Luego de tres años de compartir un profundo amor, Florencia Nicora y Mauricio Vierci recibieron el mejor regalo días antes de su aniversario de casados: el nacimiento de sus mellizos Tomás y Fabrizio Vierci Nicora. Ellos llegaron exactamente el 6 de junio para redefinirlo todo y ser motivos de inmensa alegría. Tras seis meses de nacidos, sus padres decidieron guiarlos a Dios por medio del bautismo.

La celebración fue realizada el 5 de diciembre último y tuvo lugar en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Allí los mellis recibieron el primer sacramento durante una emotiva misa celebrada por el sacerdote Genaro, el mismo que unió en matrimonio las vidas de Florencia y Mauricio años atrás.

Los orgullosos padres escogieron a personas superimportantes para que, junto a ellos, guíen a sus bebés en la fe. Así, Federico Nicora y Antonella Vierci; Teresa Duarte y Francisco Vierci, se convirtieron en los padrinos de Tomi y Fabri, respectivamente. Luego de la ceremonia, los niños, sus padres y seres queridos partieron rumbo a la residencia de la abuela materna para disfrutar de un íntimo brindis, donde cada momento fue guardado en las fotografías tomadas por Julio Zárate.

DETALLES

Florencia, como reconocida diseñadora, se encargó de idear los atuendos que Tomi y Fabri lucieron. Fueron confeccionados con ayuda de la abuela materna de los mellizos, quien se encargó de coser cada detalle. «Fue una fiesta superfamiliar: decoramos con las tías, su abuela Marta hizo la mesa de dulces, y la tía de los mellis, Patricia Bertón, preparó la comida. Los suvenires esmaltados fueron obra de la tía abuela Magda Barni», recuerda feliz Florencia.