UNA VIDA JUNTOS

Lo que comenzó en la pausa por pandemia en 2020 como el encuentro de dos extraños con realidades distintas, se transformó para Emma Viedma y Vicente Scavone en el inicio de una vida juntos. Sin planes preestablecidos, el amor tomó las riendas con una fuerza que superó toda diferencia, se multiplicó con el tiempo y se consolidó de la manera más hermosa con la llegada de sus hijas, Verona y Sienna.

La pareja recorrió un largo camino que los llevó, el pasado 16 de mayo, a dar el paso más significativo: recibir la bendición nupcial, rodeados del afecto de sus seres queridos, en un escenario onírico en el corazón de Misiones.

La ceremonia religiosa fue en la histórica parroquia San Ignacio de Loyola, un entorno sagrado adornado con las pinturas de Koki Ruiz que, en la ocasión, llevó arreglos de mazorcas de maíz que rindieron un homenaje a la obra del artista. La llegada de la novia marcó uno de los momentos más memorables del día: Emma arribó a bordo de un Toyota Land Cruiser antiguo y dejó entrever su esperado look nupcial.

Emma Viedma y Vicente Scavone con sus hijas.

Para ese día, la novia creó su propia pieza eterna bajo su firma, Pierrot Couture: un vestido trabajado a mano durante meses por artesanas paraguayas en seda natural, tules franceses en tonos grises y delicadas tramas de ñandutí, que complementó con un tocado de Astrid Poletti.

Bajo la liturgia del amigo de la familia, el padre Óscar Astigarraga, el momento más sublime llegó con la bendición nupcial de Emma y Viche, elevada por las cuerdas de la guitarra de la maestra Berta Rojas.

La celebración se dividió en tres tiempos llenos de significado. La previa tuvo lugar entre los imponentes murales del MUVAMuseo Viedma, sitio donde también se ofició la boda civil. Luego, los presentes pasaron a la carpa, cuya ambientación exterior integró piedras talladas por el padre de la novia, el artista Manuel Viedma. Allí, los invitados disfrutaron del tradicional asado misionero a fuego vivo de U Catering. La noche estalló en su tercer tiempo con la música de Chino Corvalán, el show de Paiko y los sets de los DJs Guille Preda y Pachelo, en un festejo que se extendió por 12 horas.

DETALLES

La organización de la boda estuvo a cargo de The Vow by Valentina Pangrazio, mientras que el diseño de la ambientación llevó el sello de Festiva, un proyecto concebido con la intención de usar elementos de nuestra tierra que reflejaran la esencia de las misiones jesuíticas. El maíz, con su color explosivo y brillante, destacó en cada sector del evento junto a piedras rojas talladas a mano y tejidos. El equipo de Julio Zárate e Icónico capturó los momentos en fotos.