EL REFLEJO DE UNA ILUSIÓN

El 7 de mayo pasado, Maya González Rosa sopló sus 15 velitas, y al día siguiente el salón del CIT se encendió para festejar su vida en una noche minuciosamente planificada durante nueve meses. Para sus padres, el evento fue mucho más que una recepción social; representó la toma de conciencia del paso del tiempo. “Parece que fue ayer cuando ella era una niña pequeña, y de repente la vi entrar al salón, rodeada de las personas que ama, tan segura, tan luminosa y con su esencia tan dulce… imposible no emocionarme”, recordó su mamá, Melissa Winckler.

En sintonía con esa transición íntima, el entorno potenció cada fibra emotiva. La organización de La Cirera permitió que la velada avanzara tal cual lo planificaron, mientras que Raquel Safuán envolvió el espacio en una atmósfera clásica y romántica. En ese escenario, Maya lució un vestido diseñado por Magalí Rodríguez, quien supo interpretar la sensibilidad de la quinceañera para crear una pieza que dialogaba a la perfección con su personalidad.

Luego de la foto grupal con sus compañeros del SIL y el vals con su papá, Rui Moura Rosa, la pista de baile se convirtió en el epicentro de la diversión al ritmo de Lozano Group. Sin embargo, más allá de la impecable ejecución, el verdadero valor residió en los instantes compartidos. “Ver a Maya disfrutar genuinamente con sus amigos y sentir esa felicidad con cada detalle pensado para ella fue la certeza de que todo el esfuerzo y el camino recorrido habían valido la pena”, mencionó la mami.

DETALLES

La propuesta culinaria estuvo a cargo de La Cuina, complementada de manera distendida por los sabores de Bodoque Montoya y Yogurberry. Para el momento más dulce de la noche, tanto la torta principal como la delicada mesa de golosinas llevaron la impronta artesanal de Brigadeirinho. Por su parte, Instantáneas capturó las fotos de los invitados.