EL SENTIDO DE LA NAVIDAD
Diciembre trae consigo aires de magia, un tiempo en el que las luces y los reencuentros componen la esencia de la Navidad y el Año Nuevo. Para Josefina Ferrario Zarza (20) y Valeria Salomón Zarza (14), estas fechas no son solo otra reunión familiar, sino la expresión más linda de su unión y alegría. Ellas nos abren la puerta a las tradiciones, el estilo y el significado de compartir en familia en estos días especiales.

Estas primas, aunque con seis años de diferencia, tienen una conexión que va más allá del parentesco. Josefina, estudiante de Producción de Modas en Buenos Aires, y Valeria, alumna del colegio San José, se complementan a la perfección. Las dos comparten pasiones que las enlazan: deportes, arte, viajes y esa chispa creativa que les permite soñar en grande.
Lo que hace especial su relación es algo casi invisible, pero profundamente real: «Nos llevamos muy bien porque tenemos caracteres similares, en muchas cosas pensamos igual», explica Jose. Vale, por su lado, la ve como su role model, alguien que la inspira en todos los sentidos. Este vínculo se basa en la admiración mutua: Josefina destaca la independencia de Valeria a su corta edad, mientras que esta admira la capacidad de su prima para encontrar constantemente el lado bueno, incluso en las peores situaciones, y cómo logra siempre sacarle una sonrisa.

Celebrar es un arte
Cuando llega diciembre, las tareas se reparten como un ritual propio: Jose organiza compras y regalos, busca siempre el gesto sentimental que conmueva. Vale decora; lo hace junto a su mamá: se ocupan del arbolito, el pesebre, la mesa, la casa entera. Fuera de las tareas, la moda es su pasión común: adoran crear looks y combinar prendas fieles a su estilo único. “Nos encanta estilizar a la familia armando outfits de clósets combinados”, afirman.
Aunque se ven casi todos los domingos en los asados familiares y viven al lado, la Navidad y el Año Nuevo tienen un significado especial. “Celebramos otro año de la unión familiar que tenemos desde muy chicas”, afirma Jose. “En estas fechas nos sentimos aún más cerca porque nos alegra estar todos juntos”, agrega Vale. Este año celebrarán en la casa de la mamá de Vale, la tía Nati, que siempre destaca por ser gran anfitriona. “Nos gusta incluir en nuestra casa a toda la familia, amigos y vecinos en días tan importantes del año. Mientras más somos, mejor pasamos”.

Al llegar la medianoche, tienen tradiciones sagradas: un brindis y un abrazo que «se siente como cerrar el año juntos». Además, los fuegos artificiales, junto al rezo y la bendición de la mesa, son infaltables. En cuanto al menú, el vitel toné, el pavo relleno y la ensalada Waldorf son esenciales para Jose, mientras que Vale no puede concebir la fiesta sin pavo, isla flotante y rosca de Navidad.

“Nos gusta incluir en nuestra casa a toda la familia, amigos y vecinos en días tan importantes del año. Mientras más somos, mejor pasamos”
¿Cómo pasaban las fiestas cuando eran pequeñas?
Jose (J): – Las fiestas de mi infancia tienen dos escenarios que siempre recuerdo: la casa de mis abuelos, con la mesa llena de comida casera y risas, y los viajes en familia que hacían que todo se sintiera mágico. Diciembre siempre me hace revivir esos momentos. Mis primas y yo armábamos bailes para la familia. Ensayábamos toda la tarde y, después, cuando llegaba la noche, hacíamos nuestro show como si fuera un gran evento. Es un recuerdo que me llena de una linda nostalgia.
Vale (V): – Las fiestas de mi infancia siempre tuvieron un significado muy especial para mí, porque la mayor parte del tiempo que vivía en São Paulo o en Buenos Aires extrañaba mucho a mi familia. Por eso, cuando llegaban estas fechas, el mundo entero se sentía como un espacio rodeado por el afecto de ellos.
¿Cómo es el estilo de cada una al elegir sus looks para las fechas festivas?
J: – Para las fechas festivas me encanta armar un look pen – sado: prendas distintas, texturas y accesorios que destaquen. Es mi excusa para jugar con la moda y darle mi estilo elegante. Mis esenciales son las faldas estilizadas, los vestidos fluidos o un buen top combinado con un conjunto que tenga movimiento y personalidad.
V: – Para las fiestas me gusta armar un look simple pero que a la vez tenga mi toque elegante. Para esto elijo muchos accesorios que destaquen. Mis prendas esenciales siempre van a tener algún tipo de brillo, una textura única con algo simple para balancear todo. Me encantan los metales, sean dorados o plateados. Sé cómo hacer que cualquier ropa funcione en un outfit, con tal que sea cómodo y estiloso.

¿Cuál ha sido el regalo más gracioso o emotivo que recibieron?
J: – Hubo varios regalos lindos, pero el que más recuerdo es uno muy personal: algo que me regaló mi abuela, hecho especialmente para mí y con un significado enorme detrás. Esos detalles son los que más importan.
V: – En el transcurso de los años, diría que hubo muchos regalos muy hermosos, pero el más emotivo y gracioso fue cuando mi hermana y yo recibimos una muñeca para cada una de American Girl iguales a nosotras. Me acuerdo de ese día como si fuera ayer. Estábamos emocionadísimas, vestidas iguales y en matching con las muñequitas.

Si tuvieran que elegir una palabra que defina el año que están cerrando, ¿cuál sería y por qué?
J: – Aprendizaje, porque cada situación, buena o mala, me dejó algo que necesitaba aprender. V: – Oportunidad. Cada año trato de ser una mejor versión de mí misma. Este año tuve muchos cambios y proyectos por los cuales estoy muy agradecida y que me emocionan por lo que se viene en mi futuro.

¿Cuáles son sus expectativas y metas para el año entrante?
J: – Mis expectativas para el año que viene son seguir creciendo de manera personal y profesional, rodearme de gente que sume y mantener hábitos que me hagan bien; seguir con mis estudios de moda y explorar más aún ese rubro en diferentes países. Metas: disciplina, nuevos desafíos, independencia, crecimiento y estabilidad.
V: – Mis expectativas para 2026 incluyen más oportunidades para explorar el mundo fashion y el modelaje, empezar mis estudios en Diseño, seguir mi pasión por los deportes y mejorar cada día para ser mejor compañera, hija, hermana y persona.
Así, entre lucecitas y deseos, Josefina y Valeria reciben la Navidad con la misma emoción con la que vivieron su infancia, y el Año Nuevo con la esperanza de lo que está por venir. Porque en su familia, la verdadera celebración no está en la fecha, sino en la dicha de compartir la vida.










