MISIÓN CUMPLIDA
La noche del 8 de diciembre comenzó con una mezcla de nostalgia y grandes expectativas para los 32 egresados del prestigioso colegio Santa Ana. La gran gala fue en el Talleyrand Costanera. Desde las 20.00 los egresados fueron llegando poco a poco y se detenían en los sets de fotos, en las letras corpóreas SAS 2025 y en cada abrazo que simbolizaba el triunfo de haber alcanzado la meta. A las 21.15, con el salón iluminado, los chicos hicieron su entrada triunfal por el pasillo central, con saludos y sonrisas, mientras sostenían la mirada de sus orgullosos padres.

La ceremonia, presentada por Pope Spinzi y Désireé Grillon, fluyó entre la emoción y la elegancia. Primero se realizó la foto oficial, esa que enmarca años de anécdotas, y luego el vals, que siempre les recuerda a los padres que, aunque crezcan, sus hijos seguirán siendo sus niños. Las chicas bailaron con papá y los varones con mamá. Los acordes del Danubio azul acompañaron la escena y a esa altura ya nadie ocultaba la emoción.

La noche entonces soltó el moño del protocolo y se volvió fiesta. DJ Hallam, residente de la velada, encendió la pista a la medianoche; más tarde, el show de Talento de Barrio y la energía de DJ Faro subieron aún más la energía del lugar. Un momento especialmente emotivo llegó con la proyección de un material audiovisual preparado por los padres, un recorrido de fotos de cuando eran pequeños y formaron amistades que se volvieron familia dentro de la comunidad educativa. Los egresados disfrutaron de todo, sin pausas, sin reservas y bailando hasta el final.













