CAMINO AL ALTAR
Valeria Solange Román Britos y Carlos Jorge Huespe fueron pareja toda la vida: del colegio, la facultad… incluso se dieron su primer beso; 12 años después, aquel novio de la adolescencia la esperaba para transitar un camino mucho más largo que cualquier pasillo escolar: la vida juntos. En un atardecer en Río de Janeiro, frente a la dorada playa de Ipanema, Koke le pidió que fuera su esposa, y ella, por supuesto, dijo que sí.

La promesa dicha en voz alta se materializó el 14 de marzo y la residencia de la novia se transformó en el escenario de una boda civil íntima y emotiva. La decoración, a cargo de Armando Teme, convirtió el lugar en un jardín romántico con madera, verde, flores y luces suaves. Valeria llegó deslumbrante en un vestido de White One, de Pronovias, que había elegido mucho antes.

La ceremonia, oficiada por la jueza Norma Caballero, resultó cálida y significativa. Algunos de los testigos fueron Carlos Vallejos Barriocanal, Guadalupe Sosa, Melanie Román, Constanza Huespe, Luciana González, Nicole Román, Favio Britos, Abril Rodríguez y Rosita Roldán de Vallejos, personas que formaron parte del camino y no podían faltar en ese momento tan sublime.

La música, cuidadosamente elegida por Koke, acompañó la ceremonia con melodías del violín de Santiago Lezcano. Y, más tarde, cuando la formalidad cedió su lugar a la celebración, la pista se abrió para todos. DJ Neru, cómplice de tantas historias familiares, marcó el ritmo de la noche. El primer paso fue dado. Ellos ya tienen una nueva fecha marcada en el calendario: el 18 de abril, cuando darán el sí religioso en la iglesia San José y celebrarán en Talleyrand Costanera.





