SIEMPRE JUNTOS

Ayelén Garres Riera y Lucas Castro Núñez se conocieron en 2015, en una cena entre amigos; conectaron y se pusieron de novios. Crecieron juntos, abrazaron la misma profesión (ambos son médicos) y construyeron una linda relación por 10 años.

Llegaron al 14 de marzo de 2026 con la certeza de quienes ya se eligieron mil veces antes. Era el momento de dar el gran paso hacia el altar. La cita fue en la iglesia San José, una hermosa tarde, en uno de los últimos días de verano.

Ayelén se preparó en La Santa Care Salon, rodeada de su familia y amigas, con el cuidado y amor de su tía Rossana Suárez. Había emoción, sí, pero también una calma firme, como si supiera que todo estaba exactamente donde debía estar. “Elegí al mejor compañero”, pensaba mientras los últimos detalles tomaban forma.

Cuando llegó al templo a bordo de un Porsche 356 de 1964, la emoción ya era incontenible. Caminó hacia el altar con una mezcla de felicidad y nervios; justo al final del pasillo estaba él, Lucas, quien no podía dejar de mirarla. Durante la ceremonia, la sesión de fotos y toda la fiesta, sus ojos volvían a ella como si fuese la primera vez. Emocionado, casi incrédulo, se le escapaban lágrimas que no intentaba disimular y, en medio de todo, le susurraba constantemente lo hermosa que estaba. Como si repetirlo fuera la única forma de procesar lo que estaba viviendo.

Los novios dieron el sí con los ojos húmedos y el corazón latiendo a mil, para luego disfrutar de la recepción junto a sus seres queridos en el salón Óscar Pérez Uribe del Club Centenario. Los recién casados entraron con la canción Shut Up and Dance, de Walk the Moon. No hubo vals, pero sí un baile con amigos al ritmo de Mr. Brightside, de The Killers, y la pista nunca se vació gracias al DJ Aya.

DETALLE

La coordinación fue de Adri Sacarello, del staff de Désireé Grillon & Adriana Saccarello Event Planning. La ambientación, a cargo de Raquel Safuán, combinó lo rústico y lo elegante. Por otra parte, el menú, de Talleyrand, deleitó con un gran bufé.