PROMESA CUMPLIDA

La historia de Karen Dalles González y Fabián Rolón Zorrilla comenzó hace dos décadas; creció en lo cotidiano, se consolidó con tres hijos y un matrimonio civil de 17 años, pero aún guardaba un momento pendiente: una promesa susurrada que finalmente encontró su día.

La propuesta llegó años atrás, en su décimo aniversario: Fabián le pidió, una vez más, que se casara con él. Y aunque la vida, con su ritmo y responsabilidades, postergó la celebración religiosa, nunca apagó el deseo; al contrario, lo hizo más significativo.

El 28 de febrero de 2026, en el salón La Riviere, esa promesa se materializó. La noche se desplegó con un aire sereno y colmado de alegría. La decoración, inspirada en el versículo bíblico Juan 15:5, sobre la vid verdadera, envolvió el ambiente con racimos de uvas verdes y bordó. Cada detalle hablaba de raíces, crecimiento y amor sostenido en el tiempo.

Cuando Karen llegó a la celebración religiosa, una mezcla hermosa de emociones la atravesó, y mientras caminaba hacia el altar pensaba en la fidelidad de Dios, en todo lo recorrido, en cada prueba superada, y sintió una enorme gratitud.

El momento de los votos y la bendición de los anillos fue, sin duda, cuando todo cobró sentido. Allí, en ese instante cargado de emoción, supieron que la espera había valido la pena. Inmediatamente se vino la fiesta, y ambos hicieron su entrada con Can’t Take My Eyes Off You, de Gloria Gaynor. Luego bailaron la canción Until I Found You, y la pista y el tiempo se detuvieron solo para ellos. Así transcurrió su gran día y lo más especial de todo fue que no era el inicio de un amor, sino su confirmación.

DETALLES

La organización y coordinación recayó en manos de Chiara Castagnino. El menú, a cargo de El Elegido, deleitó a todos los invitados con finger food en la previa y luego un bufé de pastas con carnes. Para registrar cada momento de tan especial ocasión, los novios confiaron en el talento del fotógrafo Santiago López.

LA PREVIA

Karen es decoradora y diseñadora. A lo largo de su carrera fue testigo de muchas bodas y momentos especiales, pero el vestido más emotivo que le tocó hacer fue el suyo. El traje nupcial lo ideó ella misma y lo confeccionó la señora Elena Canepa. Quería una pieza estilo europeo, lisa, clásica, elegantemente atemporal, que no respondiera a una moda sino a una historia. Complementó su look con un tocado de Jadiyi Yaluff. Fue maquillada por Óscar Rojas y peinada por Manu Roa, de La Pelu Hair. Cada elección, cada gesto, fue de una novia que soñó con tanto cariño su gran día.