BENDITO AMOR

La historia de Nathalia Aguilera Marecos y Mathias Javier Correa Sotomayor comenzó con un dulce cruce de caminos. Se conocieron en un concierto y enseguida surgió una linda amistad. Fue más adelante, al coincidir como compañeros de facultad, que esa conexión se profundizó. Compartir horas de estudio y tiempo juntos los acercó de forma genuina e hizo que ese nexo se volviera un sólido noviazgo de cinco años.

Este amor, paciente y verdadero, dio un giro inesperado durante una salida en yate con amigos. En pleno atardecer, y con música de fondo, Mathias tomó la mano de Nathalia y le hizo la gran pregunta, en un instante profundamente especial, para sellar su promesa de amor.

El gran día vio a la pareja unirse en matrimonio en la iglesia Santísima Trinidad. Para Nathalia, el momento más emocionante e inolvidable fue su entrada. Ver a todos sus seres queridos reunidos, sentir la oleada de emoción y caminar hacia el amor de su vida fue una vivencia única. Su ajuar reflejó la sofisticación del evento: lució un ramo diseñado por Just Flowers, mientras que su hermoso vestido y velo fueron creaciones de la diseñadora Stephie Gosling.

Tras la emotiva ceremonia, los invitados se dirigieron a la recepción en El Castillo de Remanso. La musicalización fue la clave de la fiesta: el DJ Aya se encargó de mantener la energía en alto, acompañado en la previa por la magia del saxofonista José Ignacio Piñeiro, desde Punta del Este. Más tarde, el DJ de Buenos Aires Juani Laborda se unió al intérprete para crear momentos inolvidables.

Como recién casados, Nathalia y Mathias inauguraron la pista de baile con una canción especial,  Ordinary, de Alex Warren. Con la promesa de una luna de miel soñada que los llevará a recorrer los paisajes y la historia de Italia y Grecia, esta pareja ha sellado el inicio de un camino juntos, lleno de amor y celebración.

DETALLES

El menú, de Talleyrand, deleitó a todos con una propuesta sofisticada que incluyó una mesa con postres en vivo. Por su parte, Óscar Guccione tuvo a su cargo la decoración de cada rincón del salón. Cami Van Humbeeck, para Passio, se ocupó de la coordinación del gran día de esta querida pareja.