LA SUERTE DE TENERTE
Muchos años transcurrieron desde que los caminos de Tania Troche y Héctor Fretes se cruzaron por primera vez. Nadie —ni siquiera ellos— imaginó que tiempo después el destino los uniría de nuevo, esta vez para iniciar una historia juntos. Fue un evento de vinos, entre luces cálidas, copas y la compañía de una amiga en común, el que abrió una puerta que nunca más se cerraría. Desde esa noche no volvieron a separarse y pronto se hicieron novios.

La propuesta llegó durante un viaje a Maldivas. Héctor organizó un paseo en barco para ver el atardecer, y antes de subir preparó en la playa una pequeña pero hermosa decoración pensada para ella. En ese momento íntimo y sublime se comprometieron, promesa que cumplieron el 8 de noviembre con su unión civil en Puerto Liebig.

Aquel día, Tania lució un vestido confeccionado por Victoria Maluff, que la diseñadora describió como un traje de estilo sirena suave. El diseño estaba cubierto por un tul bordado con una riqueza de piedras, perlas y destellos; destacaban el encaje floral y los arabescos que cobraban vida con la luz. El escote halter, elegante y moderno, revelaba una novia clásica, pero segura de sí misma.
La jueza Emma Cantero ofició la ceremonia rodeada de memorias compartidas y miradas cómplices de los testigos. Thais Vera, Giovanna Vierci, Osvaldo Troche, Alexis Gonzales, Aida Notario, Fabiana Rivas, Jeni Cibils y Estefi Zierz fueron algunos de ellos.

Tras firmar la libreta de casados, la celebración continuó con la bendición de un pastor, seguida de una elegante recepción en el salón La Fábrica. El momento más intenso llegó cuando Tania y Héctor hicieron su entrada triunfal al ritmo de la canción Qué suerte tenerte, de Fonseca. Luego vino el vals y, justo en ese instante, al ver a su gente querida formar un círculo de amor a su alrededor, entendieron que todo había valido la pena. Fue como descubrir que no solo estaban comenzando una vida juntos, sino que estaban siendo sostenidos, celebrados y acompañados.




