LA ALEGRÍA DE LARA

La celebración de los 15 años de Lara Agustina Bóveda Benítez empezó mucho antes del primer baile: en la emoción de los últimos retoques, la cuenta regresiva y toda la previa. Cobijada por el amor de sus padres, Luis Rodrigo Bóveda Samaniego y Claudia Lorena Benítez Alcaraz, la quinceañera disfrutó de una velada que tras tres meses de preparativos se tradujo en una noche impecable, profundamente emotiva y especial.  

Para una velada así, el vestido tenía que ser inolvidable. Diseñado por La Paix, Lara lució un modelo con trabajo en redecilla rústica y bordados artesanales, una combinación delicada y auténtica.

El lugar escogido fue Puerto Liebig. La ambientación estuvo a cargo de Adrián Aguirre, de We Do Producciones, quien logró una puesta en escena armoniosa y soñada. La organización y coordinación fue impecablemente llevada por Ahmed Ali. Lara llegó radiante y dio inicio a la noche con una sesión fotográfica que capturó cada detalle de su look. Cerca de la medianoche se vivió uno de los instantes más esperados: las fotos grupales. Luego, el salón se llenó de emoción con el vals, para dar espacio a la fiesta, en la que simplemente se dedicó a disfrutar, sin pausas y con una felicidad contagiosa.

DETALLES

Talleyrand dispuso el menú de la noche y la mesa de dulces de Pederzani se convirtió en uno de los rincones más visitados. La música, por supuesto, fue el alma del festejo, con los DJs Pipo Pineda y Guille Riverón que encendieron la pista y sostuvieron el ritmo con una selección perfecta. Julio Zárate e Iconico fotografiaron cada momento.