CELEBRACIÓN ENCANTADA

Cada mes de abril guarda un significado especial para Paula Ortega Angulo; es el tiempo en que el clima da un respiro y el calendario anuncia su cumpleaños. Sin embargo, este año la expectativa fue mayor: llegó la celebración de sus 15, un evento planificado durante meses.

El inicio de los festejos tuvo lugar el 15 de abril en la iglesia La Piedad, donde sus padres, Mariam Angulo y Lucho Ortega, y sus hermanos Gonzalo, Bruno y Luis la acompañaron en una emotiva misa de acción de gracias.

Poco después, el gran día cobró vida. En la calidez de su hogar y rodeada de su círculo más íntimo, Pauli dio inicio a su jornada con un ritual de belleza y bienestar que incluyó masajes, skincare, maquillaje y peinado junto a su mamá, su tía y sus cuñadas. Pero la magia venía gestándose desde mucho antes: el proceso creativo de su vestido fue una colaboración con Tamara Maluff. Entre charlas y una minuciosa selección de telas, ambas trazaron los primeros bocetos y fusionaron la técnica de la diseñadora con los deseos de la quinceañera para dar vida a la pieza que siempre soñó.

Una vez lista, se dirigió hasta Puerto Liebig, el lugar escogido para la fiesta. Allí, bajo una estética de fantasía inmersiva, la decoración fusionó iluminación de neón con formas orgánicas, experiencia sensorial que equilibró el surrealismo y la elegancia. Esta atmósfera mágica fue una creación de Adrián Aguirre para We Do Producciones.

Tras el vals y los brindis, la energía se transformó. Pauli y sus compañeras del San Ignacio de Loyola no abandonaron la pista de baile ni un solo instante.

DETALLES

La propuesta gastronómica llevó el sello de U Catering, mientras que los bocados dulces llegaron de la mano de Alesuki. La impecable organización y coordinación del evento quedó en manos de Ceci Achar y su staff. Los DJs Hallam, Pipo Pineda y Mati Lozano tomaron el control de la pista de baile.