LARA EN SU NOCHE
Desde muy chica, Lara Urbieta Lezcano imaginó su fiesta de 15 como un lugar donde todo lo importante se reuniría en una sola noche: familia, amigas, música y detalles, nada perfecto sino auténtico. Y el 21 de marzo, el mismo día en que celebraba su cumpleaños, ese sueño dejó de ser una idea lejana para volverse realidad.

La emoción empezó a tomar forma mucho antes, en un proceso que duró un año entero, guiado por el amor paciente de sus padres, Santiago Urbieta Sitjar y Liz Lezcano Monges, y no menos importante de su madrina, María Fernanda Urbieta, de La Cirera, quien estuvo detrás de absolutamente todo.

Pero por más involucrados que estuvieran, nada los preparó para ver a la más pequeña de la casa convertida en una joven radiante, hermosa y elegante. La fiesta fue en el salón Socios Veteranos de la Guerra del Chaco del Club Centenario.
En su rol protagónico, Lara escogió un diseño de Stephie Barrail, de escote corazón y falda de varias capas. Al llegar a la recepción, quedó impactada por el ambiente. La decoración, ideada por su madrina, propuso un equilibrio sutil entre lo minimalista y lo ecléctico, y mezcló texturas naturales con detalles boho en una armonía perfecta, todo dispuesto para que ella pudiera brillar en el centro de su propio universo.

Larita recibió a todos sus invitados, se tomó múltiples fotos y uno de los instantes más significativos fue la proyección del video de vida, preparado por su tía Coti Urbieta, quien logró reunir los años en unos pocos minutos cargados de memoria. Luego vino el vals, con su papá, su hermano, abuelo, padrinos, tíos, primos y amigos. El resto de la velada fue una celebración por todo lo alto, en honor a ella.








