UN SÍ BAJO EL SOL
Ana Paula López Campuzano y Gianmarco Camperchioli Alfonsi dieron el sí, quiero en la parroquia San Lorenzo de Altos el 22 de noviembre. Todo inició en 2017, en el consultorio odontológico de la mamá de ella, donde se vieron por primera vez sin cruzar palabra. Con el tiempo, los pasillos de la clínica se encargaron de reunirlos, como si la vida siguiera insistiendo. En diciembre del 2021, él finalmente se animó a escribirle. Su primera salida fue en Navidad, pasada la medianoche, y desde ahí el destino dejó de susurrar y empezó a hablarles claro. El 23 de setiembre de 2022 formalizaron su noviazgo y sellaron un camino que los llevó hasta el altar.

Ese día, la novia se preparó en el Hotel Villa María con el corazón lleno y la mente puesta en el instante en que caminaría al altar tomada del brazo de su papá. Lució un vestido hecho realidad por Tamara Maluff, de La Paix, un diseño elegante y romántico, delicadamente entallado, bordado y con un escote recto que resaltaba sus hombros. Los zapatos, de Jimmy Choo, los escogió especialmente para la ocasión. En su ramo llevó un detalle sublime: un rosario bendecido por el papa Francisco en el Vaticano.

Llegó al templo en un Mercedes-Benz SL Pagoda; los nervios y las ganas de llorar la asaltaron, pero cuando se abrieron las puertas, lo único que pasó por su cabeza fue una certeza luminosa: “El amor de mi vida me espera en el altar”. Así, en el momento en que se encontraron con la mirada, confirmaron que todo había valido la pena.

Ya lista, se encaminó a la capellanía Virgen de la Asunción junto a su hermano, en un Mercedes Benz SL 230 descapotable de 1966, la joya que su papá, Sergio Aranda, conservó exclusivamente para ese instante. Él la recibió al pie de la iglesia muy emocionado y le dio un tierno beso en la frente. Entonces se abrieron las puertas y ahí estaba Giancarlo, en el altar, con ojos brillantes y el corazón en primera fila.

La fiesta, celebrada en Es Vedrá, llevó la impronta rústica con toques de color creada por Óscar Guccione, una ambientación que combinó calidez, frescura y personalidad. Entraron a la fiesta convertidos en marido y mujer al ritmo de la canción Sarà perché ti amo, de Ricchi y Poveri, y su baile de novios fue con Para enamorarte, de CNCO. La noche estuvo cargada de momentos increíbles con la energía de Rombai, la presencia vibrante de Talento de Barrio y la murga de Cerro y Cicloncito, un homenaje al corazón cerrista de Gianmarco y su papá.




